Fue a las doce de la mañana, como manda la tradición norteamericana cuando barck Obama, poniendo su mano derecha sobre la Biblia, juro el cargo de presidente de los EEUU, convirtiéndose de este modo, en el 44º Presidente de los EEUU, pero el primer Presidente negro en la historia de los América.
Se calcula que más de dos millones de personas inundaron las calles de Washintong, muchos de los cuales llegaban de la otra punta del país. La emoción de los afroamericanos, reunidos en el Mall /(Explanada que se extiende a los pies del capitolio) era visiblemente enorme, se cumplia así el sueño de muchos, que jamás pensaron que verían; un presidente negro en la casa blanca.

capitolio) era visiblemente enorme, se cumplia así el sueño de muchos, que jamás pensaron que verían; un presidente negro en la casa blanca.
EL juez Robertson, tuvo una gesto algo impertinente con el ya presidente de los EE.UU, antes de que Obama prestara juramento, el presidente electo comentaba un detalle gracioso con su familia, y el magistrado le miró y le preguntó, en un volumen perfectamente audible: "¿Está listo para prestar juramento?", a lo que Obama respondió afirmativamente y sin perder la sonrisa.
Quedaba patente la impaciencia que Robertson tenia en poner punto y final al proceso de investidura.
El discurso de inauguración duro 20 minutos. Su tono y contenido no defraudó a la multitud allí reunida. Pidió el inicio de una nueva era de responsabilidad, en la que todos trabajen juntos para superar el penoso legado que le a dejado la administración de Bush.

Un cuarto de hora después, Obama puso fin con su juramento a la presidencia de Bush, que la gran mayoría del pueblo norteamericano valora como un gran fracaso. El resto del mundo ya hacía muchos años, antes incluso de su reelección en 2004, que había llegado a esa misma conclusión.
Fuente: El país, el mundo y la gaceta
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